Y no sé qué tienes, porque en verdad no
tienes nada, pero me enganchas, me atrapas. Y es que ni siento ni mereces que
sienta y quizás sea por eso. Porque en toda partida gana quien mejor juega sus
cartas, pero aquí nadie pierde sino apuestas nada. Y ya me cansé de dejarme
perder, de escupir mentiras y fingir que me las trago. Y ya me cansé de empezar
otra vez, amoldarme a tus reglas y dejarme de lado. Quédate con tus besos
deshechos entre tanto silencio, que este
juego por fin se ha acabado.
Y es que tú eres la definición exacta de
aquello que nunca quise y yo fui justo del modo que no debía ser.
Agradecimientos por la pequeña colaboración de la que queda oficialmente reconocida como mi ayudanta ;)
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