Mi gran fallo quizás fue siempre la impaciencia, la impaciencia de querer tener todo hecho ya, al momento… Quiero algo y lo quiero ahora o no lo quiero, quiero a alguien y la quiero de mi mano al instante siguiente al que la conocí… La impaciencia que deja mis dedos nudos de uñas y mis noches vacías de sueños por temor a que nunca lleguen a hacerse realidad.
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